Las lentes de contacto de apoyo completamente escleral

     Tradicionalmente se han definido como lentes de contacto esclerales a aquellas que reposan en parte o completamente en esclera. Sin embargo, hay que distinguir dentro de ellas dos sub-grupos dependiendo de si la lente posee apoyo o no en córnea: corneo-esclerales o semiesclerales, con diámetros de entre 12,5 y 15 mm y las cuales distribuyen el apoyo entre córnea y esclera, y las lentes completamente esclerales, con diámetros entre 15 y 18 mm y las cuales apoyan únicamente en esclera (Figura 1).

Figura 1 - Lente completamente escleral.

Figura 1 – Lente completamente escleral.

     Estas últimas lentes siempre se han considerado idóneas para la corrección del astigmatismo irregular (post-LASIK, post-queratoplastia, queratocono) puesto que lo neutralizan con el menisco de lágrima que forman con la córnea. Sin embargo, existen otras indicaciones también factibles para las lentes de apoyo completamente escleral, tales como la corrección de errores refractivos que no pueden ser corregidos satisfactoriamente con lentes rígidas gas permeables corneales o blandas, la introducción de correcciones prismáticas que se mantengan estables en la lente de contacto, actuar como elemento de protección corneal o la finalidad de enmascarar defectos antiestéticos. Sin embargo, también las lentes de apoyo completamente escleral pueden ser adaptadas en córnea normales para la corrección de errores refractivos estándar, ya que presentan ciertas ventajas: existe menor interacción palpebral, la sensibilidad conjuntival es menor, proporcionan gran confort, y al no existir toque corneal, se minimiza la posibilidad de generar distorsión corneal. Recientemente, hemos evaluado por primera vez los resultados clínicos obtenidos con una nueva lente de apoyo completamente escleral de 16.5 mm de diámetro (Lente ICD 16.5, Irregular Corneal Design, Paragon, distribuido por Laboratorios Lenticon, Madrid, España) en distintos tipos de córnea.

Nuestro estudio

     Se realizó un estudio prospectivo consecutivo en la Unidad de Contactología de OFTALMAR (Hospital Internacional Medimar, Alicante), que incluyó un total de 17 ojos de 11 pacientes, 6 hombres (54.5%) y 5 mujeres (45.4%). La edad media de los pacientes fue de 34.0 ± 10.9 años (rango, 14 a 55 años). Los criterios de inclusión del estudio fueron: ausencia de enfermedad ocular activa, ausencia de ojo seco severo, no intolerancia previa a lentes de contacto blandas o gas permeables corneales y que el paciente firmara el consentimiento informado para su inclusión en el estudio. En todos los casos se realizó un examen pre-adaptación muy completo que incluyó: datos de filiación, agudeza visual con y sin corrección de lejos, refracción manifiesta, biomicroscopía, topografía corneal con el sistema Sirius (CSO), aberraciones oculares con el sistema iTrace (Tracey Technologies, Inc,) y examen del segmento anterior mediante tomografía óptica de coherencia con el sistema 3D OCT-1000 (Topcon). El mismo examen se realizó tras 1 mes de porte de la lente de contacto.

     La lente evaluada fue le lente ICD 16.5, que es una lente de apoyo escleral que presenta cuatro zonas que permiten que la lente se posicione adecuadamente apoyando en esclera y sin toque corneal. Dichas zonas son las siguientes: zona de claridad central (CCZ), zona periférica de claridad central (PCCZ), zona de claridad limbar (LCZ), y zona de apoyo escleral (SLZ) (Figura 2). Se adapta mediante ságitas, no mediante queratometrías, siempre consiguiendo mantener una claridad apical media entre 300 y 400 micrómetros.

Figura 2 - Zonas de apoyo de la lente ICD 16.5

Figura 2 – Zonas de apoyo de la lente ICD 16.5

Nuestros resultados

     Se adaptaron un total de 6 ojos con queratocono, 3 ojos con queratocono y segmento de anillos intracorneales implantados, 1 ojo con queratocono y crosslinking previo, 3 ojos con córnea irregular tras cirugía LASIK previa, 1 ojo con córnea irregular tras cirugía LASIK y posterior melting del flap, 2 ojos con sospecha de queratocono y 1 ojo con miopía magna. La esfera media de la muestra fue de -1,41 ± 2,90 D (-9,00 a +2,00 D) y el cilindro medio de -2,32 ± 1,79 D (-7,00 a 0,00 D).

     La ságita media adaptada fue de 4294,12 ± 292,56 µm (4000 a 4900 µm) y la potencia media de -6,96 ± 6,95 D (-21 a +4 D). La claridad apical media medida mediante OCT fue de 299.4 ± 85.56 µm (201 a 420 µm). A nivel de visión, la agudeza visual decimal mejoró de un valor medio pre-adaptación con corrección de 0.69 ± 0.29 (0.20 a 1.00) a un valor con lente de contacto al mes del porte de 0.86 ± 0.18 (0.70 a 1.20). Este cambio resultó estadísticamente significativo (p=0.019). La tolerancia de la lente de contacto fue buena en todos los casos sin existir alteraciones de la córnea o conjuntiva significativas durante el seguimiento.

Caso clínico

Figura 3 - Queratocono en ojo derecho e implante previo de segmentos de anillo intracorneales.

Figura 3 – Queratocono en ojo derecho e implante previo de segmentos de anillo intracorneales.

     Se muestra un caso clínico a modo de ejemplo. Se trata de un hombre de 26 años con queratocono en ojo derecho. Dos años antes se le había realizado en dicho ojo el implante de segmentos de anillo intracorneales, los cuales habían logrado un cierto moldeo de la córnea pero sin lograr eliminar toda la irregularidad corneal. En nuestra exploración, encontramos una agudeza visual decimal sin corrección de 0,2 que mejoraba 0,3 con -3,00 x 55º. La córnea presentaba estrías de Vogt así como un discreto leucoma central. Tras varias pruebas, se consiguió la adaptación más estable y confortable con una lente de ságita 4600 µm y potencia -11,25 D que proporcionaba una claridad apical de 212 µm (Figura 3 – Pulsar para ampliar). Con dicha lente, el paciente alcanzaba una agudeza visual decimal de la unidad, quedando tremendamente satisfecho. Este hecho concordaba con la reducción significativa alcanzada en el nivel de aberraciones oculares de alto orden (Figura 4 – Pulsar para ampliar).

Figura 4 - Corrección de aberraciones oculares de alto orden.

Figura 4 – Corrección de aberraciones oculares de alto orden.

Conclusiones

     Las lentes de contacto de apoyo completamente escleral son una opción contactológica a considerar no sólo en el caso de córnea irregular. Sus principales ventajas son la comodidad del porte y la relativa simplificación del proceso de adaptación. En concreto, la lente ICD 16.5 es una lente escleral con la capacidad de proporcionar excelentes resultados visuales y aberrométricos en ojos con y sin córnea irregular. El proceso de adaptación de dicha lente es sencillo y fácil de llevar a cabo en cualquier gabinete contactológico, siendo la tomografía de coherencia óptica una herramienta de apoyo muy útil en la adaptación y seguimiento, pero no imprescindible. Son necesarios futuros estudios que muestren los resultados con la lente evaluada a largo plazo, incluyendo el análisis de otras variables tales como la densidad endotelial corneal, la satisfacción del paciente mediante cuestionario validado o la sensibilidad al contraste alcanzada.

Referencias

  • Piñero DP. Piñero DP. Um novo conceito de lentes de contacto: a lente de apoio completamente escleral. Look Vision Portugal 2014; 29: 44-6.
  • Pullum KW, Buckley RJ. A study of 530 patients referred for rigid gas permeable scleral contact lens assessment. Cornea 1997; 16: 612-22.
  • Pullum KW. The unique role of scleral lenses in contact lens practice. Cont Lens Anterior Eye 1999; 22 Suppl 1: S26-34.
  • Romero-Jiménez M, Flores-Rodríguez P. Utility of a semi-scleral contact lens design in the management of the irregular cornea. Cont Lens Anterior Eye 2013; 36: 146-50.
  • Schein OD, Rosenthal P, Ducharme C. A gas-permeable scleral contact lens for visual rehabilitation. Am J Ophthalmol 1990; 109: 318-22.
  • El autor no posee ningún interés comercial en los dispositivos y procedimientos mostrados en el presente estudio.

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    David P. Piñero
    Profesor Asociado del Departamento de Óptica, Farmacología y Anatomía. Universidad de Alicante.
    Investigador Grupo de Óptica y Percepción Visual (GOPV). Universidad de Alicante.
    Responsable de la Unidad de Investigación de OFTALMAR. Hospital Vithas Internacional Medimar de Alicante y Hospital de Molina.
    Coordinador científico de la Fundación para la Calidad Visual (FUNCAVIS) de Alicante.
    Director técnico de IPASS S. L. (Investigación Personalizada al Servicio de la Salud).
    Editor Asociado de Journal of Optometry, BMC Ophthalmology y Journal of Ophthalmology.

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