Soluciones visuales con adaptaciones especiales de lentes de contacto

Foto 1. Lente de contacto rígida permeable al gas.

Foto 1. Lente de contacto rígida permeable al gas.

Las lentes de contacto son pequeños discos de material plástico que se colocan directamente sobre la superficie ocular (Foto 1) y son una alternativa segura y eficaz al uso de gafas para la corrección de los defectos de refracción (miopía, hipermetropía y/o astigmatismo) e incluso de la vista cansada (presbicia). En ocasiones, las lentes de contacto también pueden adaptarse para moldear la curvatura corneal y reducir temporalmente la miopía (Ortoqueratología) (Foto 2).

Sin embargo, las lentes de contacto también se pueden utilizar en determinados procesos o enfermedades oculares en los cuales la actuación oftalmológica, o bien se ha agotado, o bien no es factible realizar en ese momento. Puede tratarse de ojos funcionales (existe visión potencial) en los que no es posible la corrección óptica con gafas y sólo la adaptación de lentes de contacto puede proporcionar una mejoría en la visión (fines refractivos), o pueden ser casos de ojos dolorosos y/o no funcionales, en los que la lentes tienen fines terapéuticos y/o cosméticos.

Foto 2. Lente de Ortoqueratología evaluada con luz azul  y filtro  amarillo.

Foto 2. Lente de Ortoqueratología evaluada con luz azul y filtro amarillo.

Dentro de la categoría de adaptaciones especiales con fines refractivos, el principal motivo de adaptación es que la córnea sea irregular. Una de las causas más frecuente de irregularidad corneal es el queratocono, en el cual se produce un adelgazamiento y encurvamiento progresivo de la córnea (la capa más externa del ojo) lo que a su vez puede producir alta miopía y astigmatismo irregular. Se estima que afecta a una de cada 2.000 personas. En las etapas iniciales la irregularidad de la córnea es mínima y los pacientes pueden ser corregidos y alcanzar buena visión con gafas o lentes de contacto blandas, pero a medida que el queratocono progresa y la irregularidad corneal es mayor, los rayos de luz que entran en el ojo sufren un enfoque muy irregular, y la imagen formada en la retina está desenfocada y distorsionada. En estos estadíos de la enfermedad, si se desea mejorar la calidad visual es necesario adaptar lentes rígidas permeables al gas. Con este tipo de lentes (al ser rígidas y mantener su forma) cuando se colocan encima de una córnea irregular, se consigue que los “huecos” entre la lente de contacto y la córnea se “rellenen” de lágrima, de tal manera que el conjunto formado por lente de contacto, córnea y lágrima, se comporta como un único elemento óptico regular, y por tanto, el enfoque de la luz será bueno y la imagen formada en la retina, nítida (Figura 1 y Fotos 3 y 4).

Figura 1 y Fotos 3 y 4: A la izquierda, representación de una córnea irregular a la que se le ha colocado una lente de contacto rígida permeable al gas (en azul). La lágrima (en verde) “rellena” las zonas de irregularidad1. En el centro, vista lateral de un ojo con queratocono portando una lente de contacto. A la derecha, mismo ojo al que se le ha instilado una gota de fluoresceína sódica para visualizar la lágrima entre lente de contacto y córnea (zonas verdes).

Figura 1 y Fotos 3 y 4: A la izquierda, representación de una córnea irregular a la que se le ha colocado una lente de contacto rígida permeable al gas (en azul). La lágrima (en verde) “rellena” las zonas de irregularidad1. En el centro, vista lateral de un ojo con queratocono portando una lente de contacto. A la derecha, mismo ojo al que se le ha instilado una gota de fluoresceína sódica para visualizar la lágrima entre lente de contacto y córnea (zonas verdes).

Otras causas de córnea irregular pueden ser cirugías corneales previas. En el caso de las queratoplastias (trasplantes de córnea), es muy habitual y esperable que una vez terminado el proceso quirúrgico y el postoperatorio con éxito, la córnea muestre irregularidad corneal moderada (Fotos 5, 6 y 7). En otro tipo de cirugías, como es la refractiva realizada con láser excímer o mediante de incisiones, puede ocurrir que el resultado no haya sido óptimo por descentramientos del tratamiento, aparición de islas centrales o ectasias corneales, que igualmente producen irregularidad corneal y mala visión. De nuevo, en estos casos, la solución para proporcionar buena agudeza visual pasaría, en la mayoría de los casos, por la adaptación de lentes de contacto rígidas permeables al gas de geometría especial (Figura 2 y Foto 8).

Foto 5, 6 y 7: La eficacia visual de esta persona tras un trasplante de córnea era del 58%. Tras el alta quirúrgica la adaptación de una lente de contacto rígida permeable al gas le permitió alcanzar el 100% de visión.

Foto 5, 6 y 7: La eficacia visual de esta persona tras un trasplante de córnea era del 58%. Tras el alta quirúrgica la adaptación de una lente de contacto rígida permeable al gas le permitió alcanzar el 100% de visión.

Figura 2 y Foto 8: Topografía corneal de un paciente sometido a cirugía refractiva LASIK de aproximadamente –12 dioptrías. Se puede apreciar como la zona del tratamiento (representada con colores azules) está descentrada. La adaptación de una lente rígida permitió mejorar su calidad de visión, sobre todo en condiciones de baja iluminación.

Figura 2 y Foto 8: Topografía corneal de un paciente sometido a cirugía refractiva LASIK de aproximadamente –12 dioptrías. Se puede apreciar como la zona del tratamiento (representada con colores azules) está descentrada. La adaptación de una lente rígida permitió mejorar su calidad de visión, sobre todo en condiciones de baja iluminación.

Los traumatismos e infecciones oculares también pueden dejar secuelas corneales, tales como leucomas (cicatrices), vascularización (vasos sanguíneos de nueva aparición), úlceras recurrentes, hipo o anestesia (reducción parcial o total de la sensibilidad corneal), y también irregularidad en mayor o menor grado. En estos casos, una vez que se el paciente ha recibido el alta oftalmológica, y se ha descartado la existencia de otros riesgos para la salud corneal, puede procederse a la adaptación de lentes de contacto (Figura 3 y Fotos 9 y 10). Como particularidad, es conveniente recordar que es importante valorar la contribución de la irregularidad corneal en la disminución de la agudeza visual, frente a la disminución que pueden estar produciendo los leucomas u otras alteraciones oculares producidas por el traumatismo o la infección.

Figura 3 y Foto 9 y 10: Topografía corneal de un paciente que sufrió una queratitis infecciosa por Pseudomona spp.  En la foto central se puede apreciar un leucoma central de gran tamaño y otro paracentral más pequeño. La adaptación de una lente rígida permitió mejorar alcanzar una agudeza visual de 1.2

Figura 3 y Foto 9 y 10: Topografía corneal de un paciente que sufrió una queratitis infecciosa por Pseudomona spp. En la foto central se puede apreciar un leucoma central de gran tamaño y otro paracentral más pequeño. La adaptación de una lente rígida permitió mejorar alcanzar una agudeza visual de 1.2

Foto 11: Adaptación de lente de contacto de alta graduación en un bebé intervenido de cataratas congénitas.

Foto 11: Adaptación de lente de contacto de alta graduación en un bebé intervenido de cataratas congénitas.

En otras ocasiones el paciente presenta una gran diferencia de graduación entre los dos ojos (Anisometropía), que no es posible corregir con gafas porque el cristal de cada ojo produce diferente aumento de la imagen retiniana (aniseiconia) y eso a su vez dificulta el proceso neurológico de fusión de ambas imágenes en una sola. En estos casos, estaría indicada la adaptación de lentes de contacto, puesto que este tipo de corrección disminuye notablemente la aniseiconia (Foto 11).

Las lentes de contacto especiales también pueden adaptarse en alteraciones de superficie ocular a modo de “vendaje”, bien sea para favorecer la cicatrización o para reducir el dolor (Fotos 12 y 13).

Foto 12 y 13: Paciente que sufrió una descompensación endotelial .

Foto 12 y 13: Paciente que sufrió una descompensación endotelial .

Por último, recordar que el aspecto estético tras una alteración ocular grave puede producir también una disminución importante en la calidad de vida, motivo por el cual la adaptación de lentes de contacto cosméticas suponen una alternativa para estos pacientes (Fotos 14, 15 y 16).

Foto 14, 15 y 16: Paciente tras sufrir un traumatismo antes y después de la  adaptación de una lente  cosmética.

Foto 14, 15 y 16: Paciente tras sufrir un traumatismo antes y después de la adaptación de una lente cosmética.

Antes de prescribir cualquier tipo de lente de contacto (ya sea en personas sanas o en personas con problemas oculares previos), es necesario realizar una exploración completa y un proceso de adaptación, con el fin de asegurar la indicación de las lentes más adecuadas. En este proceso se tienen en cuenta varios factores y medidas tanto oculares como visuales y será diferente en función de cada caso, de las necesidades particulares, graduación a corregir y del tipo de lente indicada.

Referencias:

1.- Martin R, Rodríguez G, de Juan V. Contact lens correction of regular and irregular Astigmatism. En: Astigmatism. Rijeka (Croacia): Intech Open Access Publisher; 2011: Pag. 157-180

2.- Martin R, Rodriguez G, de Juan V. Contact lenses definitions. En: Martin R, Corrales RM. Ocular Surface: Anatomy and Physiology, Disorders and Therapeutic Care; Enfield, NH (USA): Science Publishers; 2012: Pag. 249-256.

3.- De Juan V, Stephanie Campbell, Rodriguez G, Martin R. Therapeutic use of contact lenses. En: Martin R, Corrales RM. Ocular

Subscríbase, y le enviaremos gratuitamente cada nuevo artículo de Ophtalmos a su correo.

Guadalupe Rodriguez Zarzuelo
Profesora Asociada. Universidad de Valladolid.
Óptico-Optometrista. IOBA.

Share

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Subscríbete, y recibirás un aviso en cuanto aparezca uno nuestros artículos.



Ophtalmos